La esperada 790 Duke ya está lista para su llegada a las tiendas y en su presentación dinámica ha demostrado estar muy preparada para erigirse como una de las mejores motos del competido segmento de las naked. Esta nueva KTM es práctica, ligera, efectiva y muy completa para su clase. Además, nos ha dejado claro que a sus mandos la diversión está asegurada.
Las esperanzas que KTM tiene depositadas en su 790 Duke son enormes. Su nueva naked bicilíndrica desembarca en un segmento que en la actualidad es el más popular en Europa y el que más ventas acapara hablando de motos de «alta» cilindrada. Por estos motivos es un modelo muy importante para la marca austriaca y muy probablemente va a contribuir que se confirme como una de las grandes dentro del extenso universo de las motos de carretera, pues en el mundo del off road ya es el fabricante número uno, especialmente en lo que respecta a motos de enduro y de rally.
Por estos motivos en Mattighofen han trabajado muy afanados en el desarrollo de la nueva 790 Duke y al final han logrado un producto realmente completo para tratarse de una naked de 799 cc. También es cierto que llega a una clase en la que existe una competencia realmente voraz, pues va a tener que medirse con otras bicilíndricas como Aprilia Shiver 900, BMW F 800 R y Ducati Monster 821, las tricilíndricas Triumph Street Triple y Yamaha MT-09, y las tetracilíndricas Kawasaki Z900 y Suzuki GSX-S750. Viendo este panorama tan variado, la verdad es que no lo va a tener fácil, pero después de haberla probado en su presentación dinámica en Gran Canaria, se puede decir que la nueva integrante de la familia Duke tiene todos los requisitos necesarios para estar entre las más solicitadas de su categoría. El nuevo bicilíndrico en paralelo ha sido bautizado como LC8c. Como en otros motores de la firma austriaca, las siglas “LC” hacen alusión a la refrigeración líquida y el “8” al número de válvulas que incluye su culata. Sin embargo, la nueva “c” del final de su nomenclatura es en referencia a la palabra “compact”. KTM ha aprovechado su dilatada experiencia en el mundo del off road para crear un motor que presume de ser es el más pequeño de su categoría en cuento a dimensiones externas, además de ser también muy ligero y de haber reducido el número de piezas. Sin embargo, sus contenidas dimensiones no le impiden incluir todos los elementos necesarios para confirmarse como un propulsor moderno. Así incluye ligeros pistones de aluminio forjado, eje de equilibrado, distribución con doble árbol de levas en cabeza y embrague con sistema antibloqueo. Además, otra de sus particularidades es que es el primer motor desarrollado por KTM en el que la unión de los cárteres está en sentido horizontal, con los cilindros incluidos en el cárter superior. Otro detalle original es que el desfase entre las muñequillas del cigüeñal es de 75º, pretendiendo emular así a los grandes V2 de la marca.




